lunes, 19 de abril de 2010

Declaración de la RENTA España: Objeción Fiscal al Gasto Militar (Acción Directa)





La Objeción Fiscal se concreta en el momento de rellenar el impreso que facilita la Agencia Tributaria para hacer la Declaración de la Renta. Lo mejor es hacer la declaración de renta ordinaria o simplificada y no la hoja de devolución rápida. Se puede hacer a mano, con la ayuda del programa informático de la Agencia Tributaria, de una caja de ahorros o banco, o incluso pedírselo a un gestor (informándole previamente sobre esta web).

Año 2009: tenemos un resultado de 18 610 millones de euros
(18 610 000 000 €) en gastos militares, lo cual supone un 11'8% con respecto al total de los Presupuestos Generales del Estado.

http://www.keepaa.com/images/anon/2010/201004/20100419/fa48f13d3cb52583daf5f4f690db0c44.jpg



Es una campaña de Desobediencia Civil, la no disposición a colaborar con el Estado en los gastos de preparación de guerras y mantenimiento de la estructura militar, el ejército y otros cuerpos armados, desobedeciendo activamente en el momento de realizar la declaración de la renta (IRPF).


Caso práctico:

CONCRETANDO: UN CASO PRÁCTICO

1 Hacemos nuestra declaración hasta llegar a la casilla 737 "Cuota resultante de la autoliquidación" que indica los impuestos que deberemos pagar a Hacienda. Calculamos el 12,04% de esta cantidad.

2 Introducimos la cifra resultante (o bien incluimos los 84€ de cuota fija) en una casilla de las de retenciones que no vayamos a usar (por ejemplo la 747 del Plan Prever). Una vez rellenado el impreso tacharemos el concepto y pondremos encima "por objeción al gasto militar".

3 Acabamos de hacer nuestra declaración normalmente. En caso de que la declaración nos saliera positiva, a los ojos de Hacienda estaremos pagando menos de lo que nos toca. En caso de que nos saliera negativa, según Hacienda estaremos pidiendo que nos devuelvan más de lo que nos correspondería.

En el siguiente gráfico se ve como hacer la Objeción en los impresos. Representa un ejemplo de declaración negativa en el que el cálculo de lo que nos tocaría pagar según el estado -la cuota líquida- son 1.000 euros, y lo que ya hemos pagado a Hacienda son 1.100 euros. Si no hiciéramos la objeción fiscal nos devolverían 100 euros, que es lo que hemos pagado de más durante el año. Pero como utilizamos una casilla inútil como la del Plan Prever, para añadir la cantidad objetada, el total de retenciones se incrementa, y por lo tanto ahora nos devolverían más dinero del que nos tocaría:


(Si utilizas medios informáticos, incluir la Objeción en alguno de los apartados en que la deducción de la cantidad global se fija en "tanto por ciento", también puede facilitarte el proceso, pero siempre es posible hacerlo directamente a mano copiando la declaración - la que te hallan ayudado a hacer previamente en una entidad finacenciera, por ejemplo - en un impreso convencional y rehaciéndola desde el apartado de la cuota resultante de la autoliquidación)

MÁS ALLÁ DE LOS CÁLCULOS...

Es imprescindible que adjuntes también una carta dirigida al Director o Directora de la Agencia Tributaria de tu localidad alegando los motivos de tu Objeción a los Gastos Militares; en ella le comunicas el total del dinero desviado y el proyecto social que has escogido como alternativo al Gasto Militar, y también exiges que el derecho a la Objeción de Conciencia sea reconocido en los siguientes ejercicios. En todo caso, existen varios modelos de carta disponibles, dependiendo del tipo de Objeción Fiscal realizada. En la sección correspondiente de esta misma web tienes dos, a modo de ejemplo, (una de ellas para la cuota líquida cero) que puedes modificar según tu criterio personal.

También es imprescindible que rellenas una encuesta con tus datos básicos y los de la objeción realizada y nos la hagas llegar: la puedes encontrar en el correspondiente apartado de la web.

RECUERDA: aunque la declaración te salga a pagar, a devolver o de cuota líquida cero, e incluso sin obligación de declarar, siempre te puedes declarar persona objetora fiscal. No se trata en este caso de algo simbólico, es una acción práctica de denuncia directa, personal y colectiva del gasto militar. Contribuye efectivamente a un debate público urgente sobre la necesidad de derivar los presupuestos militares hacia fines sociales (vivienda, educación, sanidad, cultura, etc).


Posibles consecuencias (poco riesgo):

Después de objetar fiscalmente nos podemos encontrar con dos situaciones:

Que Hacienda no detecte nuestro caso de objeción, la admita de hecho y no reclame nada.
Que Hacienda la detecte y nos comunique un error en nuestra declaración (si la declaración es positiva nos reclamará y propondrá que paguemos más, y si es negativa comunicará que nos pertenece menos dinero a devolver).

¿Hacienda envía una declaración complementaria cuando detecta la objeción?: Sí, siempre.

¿Se ha de pagar alguna sanción o recargo?: Sanción no es lo habitual (y tiene ya alguna sentencia en contra; el juez no considera aceptable penalizar la objeción: en todo caso la administración debe limitarse a rechazarla), y el recargo tampoco se impone de forma sistemática y, así mismo varía en función del tiempo que transcurra entre el último día del pago voluntario y el día en el que se hace el cálculo de intereses.

Si Hacienda reclama tenemos dos alternativas:
Aceptar su propuesta de resolución económica.
No aceptar su propuesta y presentar un escrito de alegaciones. Si optas por esta opción te podemos facilitar un modelo de recurso inicial. Este proceso sigue ante el Tribunal Económico Administrativo y , si lo desea el contribuyente, ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma correspondiente, en el Supremo, en el Constitucional y en el Europeo.

! ANTE CUALQUIER CONTRATIEMPO, PONTE EN CONTACTO CON TU GRUPO DE OBJECIÓN MÁS CERCANO PARA ASESORARTE.



Unas cuantas consideraciones jurídicas

Presentamos este documento (“Procedimiento administrativo en supuestos de objeción fiscal”) elaborado por los servicios jurídicos del KEM-MOC de Iruña.

En él se da cuenta de los escasísimos riesgos pecuniarios que se corren realizando Objeción Fiscal al Gasto Militar, y las diversas gestiones a realizar en caso de que no nos acepten nuestra Objeción.

Recordemos que ya se ha llegado a producir una sentencia de un Tribunal Superior de Justicia, que rechaza la posibilidad de que se sancione como infracción la objeción, aunque no reconoce el derecho a realizarla, dando la razón a un objetor que rechazaba que la objeción fuese punible.

El caso al que nos referimos se dictaminó en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya que emitió una sentencia a favor de un objetor en la que insta al Tribunal Económico Administrativo Regional a retirar y dejar sin efecto la sanción que le habían impuesto, si bien la sentencia niega el derecho a la objeción de conciencia fiscal como tal y confirma que el recurrente tiene que pagar a Hacienda la cuota que dejó de abonar para destinarla a objeción fiscal. Tan solo entiende que no hubo “ánimo defraudatorio” procediendo a anular la multa que se le había impuesto.

PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO EN SUPUESTOS DE OBJECION FISCAL

1º) La administración emite una LIQUIDACIÓN PROVISIONAL “correctora”. Es decir; emite una nueva declaración en la que se rectifica el “fallo” - en nuestro caso, la objeción fiscal - que supuestamente hemos cometido al realizar nuestra declaración.

Respecto a la liquidación provisional debe tenerse en cuenta lo siguiente:

* La administración sólo realizará esta liquidación provisional - que es, en realidad, una declaración igual a la que hemos hecho nosotr@s sólo que sin tener en cuenta la objeción fiscal - en el supuesto de que nuestra declaración sea revisada.

* Evidentemente, esa liquidación provisional contiene una cifra final - más a pagar o menos a devolver - distinta de la que a nosotros nos salió cuando hicimos la declaración con “objeción fiscal”.

* La liquidación provisional suele ser una declaración paralela que, como tal, no tiene por qué contener INTERESES ni RECARGOS DE APREMIO. Es decir; si queremos evitar los posibles incrementos de la deuda por intereses o por apremios tendremos que pagar en el momento en el que nos llegue la liquidación provisional. Sin embargo, sí es legalmente posible - aunque no frecuente - que, pese a haber pagado cuando nos llegó la liquidación provisional, nos giren después intereses de demora (computados desde el último día del plazo para hacer la declaración hasta el día en que finalmente pagamos).

* La liquidación provisional es susceptible de los siguientes RECURSOS:

A) Recurso de reposición. Plazo de UN MES. Se dirige ante el mismo órgano que dictó la liquidación provisional. Es potestativo: o sea, se interpone sólo si se quiere. Si no se quiere perder el tiempo, se lo puede un@ saltar e interponer directamente la reclamación económico - administrativa a la que se hace referencia en el apartado B) siguiente.

B) Reclamación económico-administrativa en el plazo de UN MES ante el Tribunal Económico - Administrativo regional (TEAR) - Plazo de UN MES contado a partir de la notificación de la liquidación provisional o, si se ha interpuesto recurso de reposición, en el plazo de un mes contado a partir de la notificación de la desestimación del recurso de reposición.

C) Recurso contencioso-administrativo - en el plazo de DOS MESES contados a partir de la notificación de la desestimación de la reclamación económico - administrativa. Se interpone ante el Tribunal Superior de Justicia correspondiente.

* Ni el recurso de reposición ni la reclamación económico - administrativa (los de los apartados A) y B)) requieren abogado o procurador. Ambos - abogado y procurador - son sólo necesarios para la interposición del último de los recursos (apartado C).

2º) La administración puede exigir INTERESES contados desde el último día del plazo del pago voluntario (el último día hábil para presentar la declaración) hasta el día en el que la cantidad objetada se pague. No siempre se exigen - ya que las cantidades suelen ser pequeñas - pero legalmente pueden hacerlo y, de hecho, lo hacen si ha transcurrido mucho tiempo.

3º) Si, pese a haber recibido la liquidación provisional, no hemos pagado en el plazo que se nos ha indicado, la administración puede iniciar el PROCEDIMIENTO DE APREMIO. En tal caso, a los intereses de demora se le sumarán los recargos ejecutivos o de apremio. El porcentaje de los recargos de apremio varía, aumentando el tipo (%) conforme va avanzando el procedimiento administrativo de apremio.

La iniciación del procedimiento de apremio se notifica al contribuyente y se le indica que cabe oponerse a la misma. No obstante, los motivos de oposición son tasados (pago, prescripción, etc.). Por tanto y si la intención es recurrir, no hay que esperar a que se nos notifique la incoación del procedimiento de apremio sino comenzar a recurrir a partir de la notificación de la liquidación provisional.

4º) Además de intereses de demora y recargos ejecutivos o de apremio, la administración podría imponernos una SANCION por haber cometido una INFRACCIÓN TRIBUTARIA. No obstante, la multa debería ser pequeña porque, en principio, debe imponerse en relación a la cantidad objetada. Este es el aspecto punitivo que rechaza la sentencia aludida al principio (nota del webmaster)

5º) En el marco del procedimiento de apremio se produce el EMBARGO (normalmente, de cuentas bancarias). También es normal que se produzcan compensaciones y que, por ejemplo, en años venideros (en ejercicios fiscales próximos) se nos devuelva menos cantidad de la que nos correspondería porque nos descuenten lo que supuestamente debemos a Hacienda (lo objetado + intereses + recargos).

PARA MAS INFORMACIÓN:

• Ley 58/2003, General Tributaria. Real Decreto 520/2005, por el que se aprueba el Reglamento general de desarrollo de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, en materia de revisión en



Resumiendo:

Sólo en algunos casos Hacienda detecta -o se da por enterada- de que la Objeción ha tenido lugar. De todas formas conviene tener presente que puede ocurrir. Cuando Hacienda nos hace una declaración paralela suele “reclamarnos” el dinero que no hemos pagado o el que nos ha devuelto de más. ¿Qué podemos hacer?:
1.-Podemos no hacer nada y ahí acaba todo: hemos pagado nuestros impuestos normalmente y además hemos apoyado solidariamente un proyecto social.
2.-Podemos hacer un Recurso de Reposición ante la Delegación de Hacienda.
3.-Si no nos lo estiman podemos hacer una Reclamación Económico-Administrativa ante el Tribunal Económico - Administrativo Regional (TEAR).
4.-Y por último, en caso de que también nos lo desestimen podemos hacer un Recurso Contencioso-Administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia correspondiente.

NOTA: es importante tener claras tres cosas:

a.-Que los recursos tienen muy pocas posibilidades -por no decir ninguna- técnico/jurídicas de prosperar.
b.-Que el colectivo que te propone hacer la OFGM no necesariamente va a prestarte apoyo jurídico en el supuesto de que Hacienda rectifique tu autoliquidación (en el supuesto de que te cacen, vaya).
c.-Que los gastos de un recurso contencioso-administrativo (el apartado C del documento “Procedimiento administrativo en supuestos de objeción fiscal” de más arriba) son siempre superiores a la cantidad objetada ya que, aun en el supuesto de contar con algún abogado que se anime a hacerlo gratis, no suele ser tan fácil dar con un procurador que quiera hacer lo mismo. Así las cosas, no tiene sentido recurrir si no es en el marco de una campaña política que utilice el recurso cómo altavoz para la difusión de la campaña.

- ¿A qué sanciones me arriesgo?
La liquidación provisional suele ser una declaración paralela que, como tal, no tiene por qué contener intereses ni recargos de apremio.
Si no pagamos cuando nos reclaman, la administración puede exigir intereses contados desde el último día hábil para presentar la declaración hasta el día en el que la cantidad objetada se pague. No siempre se exigen - ya que las cantidades suelen ser pequeñas - pero legalmente pueden hacerlo y, de hecho, lo hacen si ha transcurrido mucho tiempo.
Si, pese a haber recibido la declaración paralela, no hemos pagado en el plazo que se nos ha indicado, la administración puede iniciar el Procedimiento de Apremio. En tal caso, a los intereses de demora se le sumarán los recargos ejecutivos o de apremio. El porcentaje de los recargos de apremio varía, aumentando el tipo (%) conforme va avanzando el procedimiento administrativo de apremio.
Además de intereses de demora y recargos ejecutivos o de apremio, la administración podría imponernos una Sanción por haber cometido una Infracción Tributaria. No obstante, la multa debería ser pequeña porque, en principio, debe imponerse en relación a la cantidad objetada. Esta multa puede recurrirse, y ya tenemos algún caso en el que los tribunales han dado la razón a algún objetor.



Fuente, y más información:
http://www.nodo50.org/objecionfiscal/

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